La liposucción o lipoescultura (realmente se remodela y esculpe el cuerpo eliminando o modificando las líneas que definen la figura) es una intervención quirúrgica que se realiza habitualmente con anestesia local y sedación, en un quirófano y que no suele necesitar ingreso hospitalario a no ser que se eliminen grandes cantidades de grasa.
Se realizan incisiones de menos de un centímetro a través de las cuales se introduce un líquido que disuelve la grasa y anestesia la zona. Luego, por la misma incisión se extrae la grasa a demanda hasta conseguir el efecto deseado y se remodela la zona. No cabe duda que la lipoescultura es una de las intervenciones de estética mas intuitivas que hay,
donde la habilidad y experiencia del cirujano juegan un papel mas importante, ya que por un mínimo orifico y a ciegas debemos remodelar una gran zona dotando de armonía y simetría unas caderas, una cintura, unas nalgas,etc.
Después de la intervención la paciente se va a casa con una faja y unos puntos que se quitan a los 5 días. Durante el primer mes son muy importantes los masajes reafirmantes y de drenaje linfático para acelerar la recuperación y adaptar la piel al nuevo volumen.
La lipoescultura obtiene unos magníficos y duraderos resultados siempre que luego mantengamos nuestro cuerpo dentro de unos parámetros más o menos controlados.