
Desde hace mucho tiempo se buscan soluciones no quirúrgicas para solucionar problemas faciales que antes no tenían otra solución que no fuera una intervención quirúrgica.
Es esta búsqueda de soluciones menos agresivas la que lleva al desarrollo de una serie de suturas internas que nos ayuden a reposicionar los tejidos y la piel en su situación original.
Los hilos tensores son suturas que se utilizan a nivel del tejido subcutáneo, es decir, debajo de la piel, y que tienen como misión el tensar de nuevo la piel y colocarla en posiciones más elevadas, confiriendo a la cara un aspecto más juvenil.
En cierto modo, los hilos tensores vienen a sustituir los efectos de un lifting, salvando las distancias, pero de un modo menos agresivo.
Los hilos tensores se colocan de un modo ambulatorio, es decir, no precisan ingreso, la paciente se hace el procedimiento por la mañana y en una hora mas o menos se puede ir a casa. Se colocan con anestesia local, no hay cicatrices visibles, salvo una incisión de aproximadamente un cm detrás de la oreja o en la zona del pelo de la sien.
Las ventajas de los hilos tensores son que son reabsorbibles, es decir, no son suturas permanentes, que no dejan cicatrices visible, que se colocan con anestesia local y que aunque duran unos dos años, cuando se pierda parte del efecto se pueden volver a utilizar sin ningún problema.
Las zonas que se pueden mejorar con estos hilos son:
El reborde mandibular quitando el exceso de piel en la comisura
Corrección del surco nasogeniano y elevación de la mejilla
Corrección de la caída de la cola de la ceja
Mejora general de toda la cara.
Es un tratamiento indoloro, que se realiza ambulatoriamente y que necesita de un reposo facial de una semana hasta que todo se estabiliza. En una semana podemos hacer vida normal